Mostrando entradas con la etiqueta Amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Amor. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de mayo de 2013

El Hombre que me ame...


El hombre que me ame
deberá saber descorrer las cortinas de la piel,
encontrar la profundidad de mis ojos
y conocer lo que anida en mí, la golondrina transparente de la ternura.

El hombre que me ame
no querrá poseerme como una mercancía,
ni exhibirme como un trofeo de caza,
sabrá estar a mi lado
con el mismo amor
conque yo estaré al lado suyo.

El amor del hombre que me ame
será fuerte como los árboles de ceibo,
protector y seguro como ellos,
limpio como una mañana de diciembre.

El hombre que me ame
no dudará de mi sonrisa
ni temerá la abundancia de mi pelo,
respetará la tristeza, el silencio
y con caricias tocará mi vientre como guitarra
para que brote música y alegría
desde el fondo de mi cuerpo.

El hombre que me ame
podrá encontrar en mí
la hamaca donde descansar
el pesado fardo de sus preocupaciones,
la amiga con quien compartir sus íntimos secretos,
el lago donde flotar
sin miedo de que el ancla del compromiso
le impida volar cuando se le ocurra ser pájaro.

El hombre que me ame
hará poesía con su vida,
construyendo cada día
con la mirada puesta en el futuro.

Por sobre todas las cosas,
el hombre que me ame
deberá amar al pueblo
no como una abstracta palabra
sacada de la manga,
sino como algo real, concreto,
ante quien rendir homenaje con acciones
y dar la vida si es necesario.

El hombre que me ame
reconocerá mi rostro en la trinchera
rodilla en tierra me amará
mientras los dos disparamos juntos
contra el enemigo.

El amor de mi hombre
no conocerá el miedo a la entrega,
ni temerá descubrirse ante la magia del enamoramiento
en una plaza llena de multitudes.
Podrá gritar -te quiero-
o hacer rótulos en lo alto de los edificios
proclamando su derecho a sentir
el más hermoso y humano de los sentimientos.

El amor de mi hombre
no le huirá a las cocinas,
ni a los pañales del hijo,
será como un viento fresco
llevándose entre nubes de sueño y de pasado,
las debilidades que, por siglos, nos mantuvieron separados
como seres de distinta estatura.

El amor de mi hombre
no querrá rotularme y etiquetarme,
me dará aire, espacio,
alimento para crecer y ser mejor,
como una Revolución
que hace de cada día
el comienzo de una nueva victoria.

Autor: Gioconda Belli


lunes, 13 de mayo de 2013

Si quieres cambiar al mundo ama a un hombre, realmente ámalo...



Si quieres cambiar el mundo ama a  un hombre; realmente ámalo.

Ama al hombre cuya alma llame a la tuya con claridad, al hombre que te ve; al que tiene suficiente coraje como para tener miedo.

Acepta su mano y guiala suavemente hacia el fondo de tu corazón donde él pueda sentir tu calidez y descansar y quemar su pesada carga en tu fuego.

Miralo a los ojos encuentra a  sus padres y abuelos y esas guerras donde sus espíritus lucharon en tierras lejanas en tiempos remotos.

Encuentra sus dolores y peleas y tormentos y culpas sin juicio y dejalo todo ir suéltalo, siente su carga ancestral, lo que busca es un refugio seguro en ti, déjalo derretirse en su firme mirada sabiendo que no necesitas espejar esa furia, porque tienes útero, una puerta profunda y dulce para lavar y renovar viejas heridas.

Si quieres cambiar el mundo ama a un hombre; realmente ámalo.
Siéntate delante de él en la plena majestuosidad de tu femineidad en el aliento de tu vulnerabilidad, en el juego de tu infantil inocencia, en las profundidades de tu muerte.

Invitalo a florecer, suavemente entregada y permite que su poder masculino de un paso hacia ti y nadar juntos en el útero de la tierra en silencioso saber y cuando se retire porque lo hará, escapando asustado a su cueva, reúne a tus abuelas en torno a ti, envueltas en su sabiduría, escucha sus tiernos susurros calmando tu asustado corazon infantil, invitándote a la quietud y esperar pacientemente su retorno, siéntate y canta junto a su puerta, una cancion de remenbranza, de que puede calmarse una vez más.

Si quieres cambiar el mundo ama un hombre realmente ámalo
No engañes a su pequeño niño con astucias y artimañas y seducción y brujería, sólo para dejarlo atrapado en una red destructiva de caos y odio mas terrible que todas las guerras que pelearon sus hermanos, eso no es femenino, es venganza, es el veneno del linaje corrupto del abuso de las eras, de la violación de nuestro mundo, eso no le da poder a la mujer, sino que la reduce mientras lo castra y nos mata a todos y si su  madre no lo pudo sostener  muéstrale una verdadera mujer ahora dale sostén y guíalo con tu gracia y profundidad ardiendo en el centro mismo de la Tierra.

No lo castigues por sus heridas que no responden a tus necesidades  o a tus criterios, llora dulces ríos por el,lleva toda esa sangre de regreso a casa.

Si quieres cambiar el mundo... Ama a un hombre… realmente ámalo..

Amalo hasta desnudarte y sentirte libre
Amalo hasta abrir tu cuerpo y alma al ciclo de nacimiento y muerte. Y agradecele la oportunidad.

Mientras danzan juntos a través de furiosos vientos y bosques silenciosos.

Sé tan valiente como para ser frágil y déjalo beber de los suaves y embriagadores pétalos de tu ser.

Déjale saber que puede sostenerte, pararse y protegerte.
Déjale caer en sus brazos confiando que puede tomarte.

Aún si te han dejado caer miles de veces antes, enseñale a rendirse…rindiendote y únete al dulce vacío del corazón del mundo.

Si quieres cambiar el mundo… Ama a un hombre; realmente ÁMALO

Anímalo, nútrelo, permítele, escuchalo, dale sostén, dale sanación y tu a cambio serás nutrida, sostenida y protegida.
Sé brazos fuertes y pensamientos claros y flechas apuntadas.
Por que él puede, si lo dejas ser todo lo que sueñas.

Si quieres amar a un hombre, amate a ti misma, ama a tu padre, ama a tu hermano, a tu hijo, a tu ex pareja, ama desde el niño a quien has besado por primera vez…hasta el ultimo por quien has llorado.

Agradece los regalos de tu camino, hasta este encuentro con el que tienes frente a ti ahora.

Y encuentra en él la semilla, de todo lo que es nuevo y solar
Una semilla que puedes nutrir para ayudar a plantar y cultivar un nuevo mundo juntos.

Autor: Lauren Wilce


miércoles, 1 de mayo de 2013

Relaciones



El amor es un florecimiento raro. A veces, sucede. Es raro porque sólo puede producirse cuando no hay temor; nunca antes. Esto quiere decir que el amor puede ocurrirle sólo a alguien profundamente espiritual, a alguien religioso. El sexo es posible para todos; el conocimiento es posible para todos. Pero no el amor.

Cuando no tienes miedo, no hay nada que ocultar. Entonces, puedes estar abierto, puedes retirar todas las fronteras y puedes invitar al otro a entrar hasta tu centro mismo. Y recuerda: si permites que alguien penetre en ti tan profundamente, el otro te dejará penetrar en él o en ella pues, cuando le abres la puerta a alguien, se genera confianza. Cuando no tienes miedo, el otro pierde los temores.

Autor: Osho

El objetivo del Amor



¿Qué tal si el amor solo fuera posible renunciando a todas las garantías? ¿Qué tal si el amor solo pudiera existir en la presencia de la rendición? 

¿Qué tal si no hubiera tal cosa como la pérdida, sino solo el cambio? ¿Qué pasaría si tuvieran que dejar ir a la pareja, antes de que la otra persona se fuera, sin saber si el o ella los dejarían ir o no?

Se arriesgarían a la insatisfacción, pero eso es todo. Si tienen una sana auto-estima y amor por sí mismos, la persona que aman no puede devastarlos o humillarlos. El o ella no pueden hacerlos sentir indignos; ¡solo ustedes pueden! 

El objetivo del amor no es ganarse a alguien, romper sus barreras, hacer que los necesiten o los deseen, o asegurarse de que no los pierdan. 

El objetivo del amor es amar, apreciar, honrar, adorar, respetar, nunca dañar, apreciar y nunca depreciar al otro. Incluso pueden amar sin objetivizar.

Autor: Amorah Quan Yin.

Amor Sano



La importancia de tener pareja no es para que ella/él, te dé lo que a ti te falte, ni para realizarse, sentirse completo. No es para complementarse, ni siquiera es para compartir. La importancia de tener pareja va más allá de todo eso. 

Es la capacidad de amar “tanto” que ambos dos co-creen  juntos, colaboren  juntos en una obra bien sea material o espiritual, su propósito es crear juntos, creando vida, obras, proyectos,  momentos, puede ser arte, pueden ser empresas, puede ser hogar, poesía, música, canto, hijos…, porque crear va con el impulso del Universo.

Yo siempre he dicho que la relación de dos tiene que convertirse en tres, Tú, Yo y Nosotros, el mundo interior es algo demasiado sagrado para que inclusive nuestro ser amado, nuestra pareja,  pretenda  conquistarlo. Nunca hay que invadir el espacio del otro, sí seguir creando ese espacio común enriquecido  con el respeto, con la admiración, con la ternura, con la libertad. 

Un amor sano no cesará de crear nunca.

Autor: ©Luhema

Almas Compañeras de Viaje



Una relación entre almas se sustenta en la amistad, la confianza, la admiración y el interés por las actividades y sueños de la pareja. El respeto mutuo, la sinceridad y la complicidad fortalecen el vínculo, así como el honrar y valorar la relación. 

El erotismo es esencial en la relación de pareja: nos gusta estar cerca del otro, sentirlo, tocarlo, saborearlo también físicamente, y no sólo en la intimidad sexual. Recordemos que el placer y el disfrute refuerzan el vínculo entre la pareja.

La valoración recíproca es otro de los fundamentos del amor. Necesitamos ser amados como únicos e insustituibles, brillar con luz propia en la relación. 

Según Alberoni: «Una pareja sigue enamorada si las dos personas cambian, crecen, se transforman y se reencuentran, se redescubren, y se vuelven a ver con los ojos resplandecientes del estado naciente». 

Por eso es esencial preservar aquello que hubo en la atracción inicial, en los albores del encuentro, para poder recurrir al fuego original en los momentos de oscuridad.

Así pues, en una relación de seres en proceso de crecimiento se elige al otro como compañero/a, no para que nos salve, proteja, sostenga o adore. 

Tampoco para escapar de una situación o para que nos proporcione seguridad. Optamos por una relación privilegiada para brindarnos la oportunidad de ir un poco más allá en nuestro viaje hacia el corazón, lo que significa que a través de la relación podemos conocernos, expresarnos y desarrollarnos con una mayor profundidad.

Autor: Ascención Belart

Mensajes del Universo



Abro mi intuición a lo que concierne mi vida amorosa. En mi vida aparecen ahora oportunidades nuevas y hermosas. Ha llegado el momento para mí de vivir una relación privilegiada, sana, creadora, libre, reconfortante y plena de inspiración.

Abro mi corazón al amor incondicional y a la alegría.

El Hombre y la Mujer



El hombre es la más elevada de las criaturas.
La mujer es el más sublime ideal.

Dios ha creado para el hombre un trono, para la mujer un altar.
El trono exalta, el altar santifica.

El hombre es el cerebro – la mujer el corazón.
El cerebro recibe luz, el corazón recibe amor.
La luz fecundiza, el amor resucita.

El hombre es fuerte por la razón, la mujer es invencible por sus lágrimas.
La razón convence, las lágrimas tocan (ablandan) el alma.

El hombre es capaz de cualquier heroísmo, la mujer, de cualquier sacrificio.
El heroísmo ennoblece, el sacrificio convoca lo sublime.

El hombre tiene el predominio, la mujer la intuición.
El predominio significa la fuerza, la intuición representa la justicia.

El hombre es un genio, la mujer un ángel.
El genio es inconmensurable, el ángel es inefable.

La aspiración del hombre es hacia la gloria suprema, la aspiración de la mujer es hacia la perfecta virtud.
La gloria hace a todo grandioso, la virtud vuelve a todo divino.
El hombre es un código, la mujer es un evangelio.

El código corrige, el evangelio nos hace perfectos.
El hombre piensa, la mujer infiere.
Pensar significa tener un cerebro superior, inferir, sentir, significa tener la gloria en la frente.

El hombre es un océano, la mujer es un lago.
El océano tiene la perla que le adorna, el lago, la luz que lo ilumina.
El hombre es un águila en vuelo, la mujer, un ruiseñor que canta.

El volar significa dominar el espacio, el cantar significa conquistar el alma.
El hombre es un templo, la mujer un altar.

Delante del altar, descubrimos nuestras cabezas, delante del altar, nos arrodillamos.
El hombre se sitúa donde acaba la tierra, la mujer, donde comienza el cielo.

Autor: Victor Hugo

miércoles, 24 de abril de 2013

La Alquimia de las Relaciones



Autor: Tom Kenyon

Muchos manejamos nuestras relaciones en la misma forma en que jugamos al póquer. Hacemos todo lo posible para llevar ventaja. Si eso falla, simulamos. Hacemos creer que tenemos cartas que no tenemos. Engañamos. Mentimos.

Y en tanto éste es el modelo para muchas relaciones en nuestra época postmoderna, no lo es para la Relación Sagrada según se describe en el Manuscrito.

Permítanme poner esto en claro. Las Relaciones Sagradas no son para cualquiera. De hecho, sospecho que hay muchas menos personas capaces o siquiera dispuestas a intentarlo, que personas que prefieren jugar juegos de naipes emocionales.

Este tipo de relación exige máxima honestidad de ambos, uno y su compañero. En vez de esconder las cartas, las ponemos en la mesa todas boca arriba. Todas nuestras esperanzas, todos nuestros miedos, todos nuestros pensamientos celosos o mezquinos, todas nuestras maquinaciones: todo se expone a la clara luz de la consciencia para que nuestro compañero lo vea. Y él o ella debe hacer lo mismo. No va a funcionar si dejamos la puerta de atrás sin llave para escapar mentalmente. No va a funcionar si ambos no son impecablemente honestos uno con el otro.

Y la razón para este tipo radical de honestidad es que, sin ella, la Alquimia de las Relaciones no puede suceder. Ahora bien, este término puede ser nuevo para muchos, aun para los que estudian la alquimia interna, ya que la dinámica de las relaciones íntimas rara vez se menciona en las cuatro corrientes principales de la alquimia (Egipcia, Taoísta, Tántrica de Yoga y Tántrica Budista).

De modo que estaría bien definir aquí lo que quiero decir, para poner alguna base a esto. Como todas las clases de alquimia, este tipo de trabajo intenta cambiar una forma por otra. La forma, en este caso, es la dinámica que media entre dos personas, a la que se han habituado. Después de un tiempo, la gente tiende a caer en la rutina. La vivacidad que existía al principio de la relación se diluye. Ambos se vuelven más o menos inconscientes. La dura realidad es que lleva una vigilancia y esfuerzo continuos para conservar viva y consciente una relación.

Muchas relaciones se van cayendo porque ninguno de los dos tiene ganas o capacidad para hacer el esfuerzo que requiere sostenerlas. En vez de experimentar la novedad de cada momento dentro de la relación, con el tiempo se va colando una especie de pesadez; lo que solía ser excitante se vuelve aburrido. Y lo peor es que se instala una especie de letargo psicológico y emocional, y ambos sucumben a los efectos adormecedores de la inconsciencia.

Este tipo de inconsciencia es un amenaza mortal para el insight y la consciencia psicológica y, aunque rara vez se lo menciona, tiene un efecto negativo sobre la vida espiritual también.

Así que la forma que debe cambiarse dentro de una relación es literalmente la forma de las interacciones que habitualmente tienen lugar entre las dos personas.

Como en todas las clases de alquimia, debe haber un recipiente en que tengan lugar las reacciones. Y en este caso, es el recipiente de la seguridad y el aprecio que lo aporta el reservorio para la transformación.

Si faltan la seguridad o el aprecio, este tipo de alquimia no puede funcionar. Y si has decidido que quieres intentar este tipo de alquimia en tu relación, te sugiero que primero hagas un análisis. Evalúa honestamente si sientes que hay seguridad y aprecio en tu relación. Si no lo sientes, desperdiciarás tu tiempo tratando de emprender este tipo de alquimia con tu compañero actual. Sugiero que enfoques tus esfuerzos, más bien, en los esfuerzos solitarios mencionados en el Manuscrito. Si de todos modos quieres intentarlo, trata de hablar con tu compañero sobre estos sentimientos de peligro y falta de aprecio que tienes. Sólo si se resuelven, cuando así sea podrás considerar intentar este tipo de alquimia.

De modo que ahora tenemos dos de los tres elementos necesarios para la alquimia: algo a transformar (los patrones habituales de interacción) y el recipiente (la red de seguridad, por así decirlo, de la relación misma) Se necesita un tercer elemento y ése es, por supuesto, la energía para provocar la reacción. Generalmente hay abundante energía en las relaciones, bajo la forma de patrones neuróticos, esperanzas, miedos y deseos. Hablaremos de ellos en seguida, pero primero quiero hablar del acero.

Nuestro yo psicológico se parece mucho a una espada hecha de una aleación de acero. Se ha forjado en la ardiente fundición de nuestra infancia, en las presiones formativas de nuestras experiencias más tempranas. Este período temprano de la vida liga los elementos de nuestras psiquis. Y como el acero, esto se hace bajo inmenso calor y presión. Algunos de nosotros sufrimos el abuso de padres despóticos o directamente hostiles cuando no destructivos. Algunos fuimos dejados a nuestra suerte sin apoyo ni guía de ninguna clase. Y todos los tipos de relaciones de los niños con sus padres caen entre estos dos extremos. Las posibilidades de presiones sobre la infancia son prácticamente innumerables, y también las aleaciones psicológicas que resultan de esta clase de experiencias.

Mucho se habla del niño interior en muchos grupos de crecimiento personal, y en tanto es ciertamente valioso tomar contacto con el yo más joven, no siempre es agradable. Un mito de nuestra cultura dice que la infancia es época de inocencia, un período en que todo está bien en el mundo. Para algunos niños puede ser; para muchos definitivamente no lo es.

Recuerdo estar en la casa de un colega terapeuta durante una fiesta hace unos pocos años. La mayoría de los adultos éramos terapeutas, psicólogos o psiquiatras. Yo me había acomodado en un enorme sofá, tomando mi Pepsi, cuando noté una situación interesante. Uno de los terapeutas había traído a su hijo y al mejor amigo de su hijo a la fiesta. Era evidente que los dos chicos eran amigos. Estaban jugando algún juego de naipes y respetando cada uno el turno de la jugada del otro. No intentaban trampear, parecían estar en una burbuja de camaradería.

Entonces llegó el padre del chico y les preguntó si necesitaban algo. Los dos lo miraron con caritas de angelitos y sonrieron. No, dijeron, con las vocecitas infantiles más encantadoras. El papá palmeó la espalda de su hijo, y al salir, como al descuido hizo lo mismo con el amigo de su hijo. Por un momento, su hijo miró el incidente horrorizado. Se notaba que no podía creer lo que veía. Entonces, cuando su padre se había ido a otra habitación, el chico apuntó y ¡le pegó a su mejor amigo en la cara!

Esto no era inocencia infantil. Esto era ira infantil. No estaba dispuesto a compartir el afecto de su padre, ni siquiera con su mejor amigo. Esta clase de celos es típica de los mamíferos superiores, y nosotros aún somos mamíferos a pesar de todas nuestras ilusiones santurronas y autocomplacientes. No importa cuán elevados espiritualmente estemos, mientras vivamos compartiremos rasgos con nuestros hermanos y hermanas mamíferos.

La vida interior de un niño es a menudo muy diferente de lo que imaginan los que lo rodean. La vida psicológica de un niño, rodeado de peligros y oportunidades, está conformada directamente por cómo elige manejarlos. Ya sea algo tan amenazador para su vida como un padre desquiciado o un abusador, o aparentemente inofensivo, como elegir con quién ir al baile de egresados, en cierta forma no importa. En tanto el impacto de pelear por su vida muy bien puede marcar la conducta de un niño hasta avanzada la adultez, las pequeñas decisiones de la vida, como con quién socializar o no, también tienen importancia. Todas estas decisiones menores crean calor y presión psicológica interna. Las aleaciones de la personalidad se funden o se queman. La espada ya ha sido templada para cuando se alcanza la adultez, y la aleación de nuestras personalidades ya está fijada.

Algunos salimos de esta fundición de la infancia con filos duros como la roca; otros somos romos. Algunos sostenemos nuestros filos, otros parece que nunca podemos sostener nada.

La cuestión con el acero es que tiende a permanecer en su forma original una vez que sale de la fundición. Y una de las pocas cosas que alguna vez puede re-configurar esa aleación es que el acero se vuelva a calentar como cuando tomó forma por primera vez.

En el trabajo alquímico de la Relación Sagrada, voluntariamente nos ponemos de vuelta en la fundición. El calor que se levanta entre dos personas cuando sus neurosis se frotan una contra otra puede llegar a ser bastante intenso. Si ambos pueden encontrar el coraje de ser radicalmente honestos consigo mismos y con el otro en estos momentos que queman, las aleaciones psicológicas se pueden cambiar. La relación recibe un nuevo hálito de vida impulsado por la energía de la verdad psicológica.

La cuestión es que la mayoría de nosotros hace cualquier cosa para evitar el calor psicológico. Cuando nos sentimos incómodos, muchos salimos huyendo. Para algunos, significa literalmente hacer las valijas y salir de la ciudad, o al menos fuera de la vista. Para algunos significa estar físicamente presente, pero ya no presente emocionalmente. Nos entumecemos. Nos volvemos autómatas. Nos movemos y hablamos casi en forma normal, pero nos hemos alejado mucho hacia adentro. Otros nos atontamos con alcohol o drogas. Y algunos lo hacemos con televisión. Los humanos somos muy hábiles y creativos, después de todo. Podemos encontrar toda clase de formas de evitar enfrentarnos con nosotros mismos. De hecho son demasiado numerosas para que les dé una lista. Pero sospecho que tienen idea. Creo que la verdadera pregunta es ésta: ¿qué haces cuando las cosas se ponen demasiado calientes psicológicamente para tu gusto? ¿Qué haces cuando estás al borde de sentir algo que no quieres sentir?

Para quienes están en un Relación Sagrada esos sentimientos son un llamado a estar presentes. Es hora de ser radicalmente honestos, y que ambos expresen sus verdaderos sentimientos, no importa cuánta vergüenza o temor les cause. Diciéndose sus verdades, entra un elemento revitalizador en la dinámica. La honestidad psicológica resulta en comprensión psicológica. Y con la comprensión viene la esperanza de conciencia, y con la conciencia puede haber cambios.

Este capítulo dista de ser un manual de Alquimia para las Relaciones. Más que nada, creo, es una advertencia. Magdalena aludió a esto en el Manuscrito. Lo llamó oscurecimientos hacia la huída. ¿No les suena maravillosamente exótico? Bueno, pues no es muy exótico cuando el oscurecimiento uno lo tiene cara a cara. Y no es un sentimiento exótico cuando la fundición de la relación se calienta de modo que uno siente que se disuelve (psicológicamente, por supuesto). Toma coraje y fortaleza quedarse en la fundición cuando el calor empieza a debilitar la estabilidad de lo que uno percibe como su propia imagen. A muy pocos nos hace gracia pasar por tontos, que nos vean asustados, mezquinos o celosos. Y vamos a hacer elaborados esfuerzos para esconder esos sentimientos ante otros y ante nosotros mismos.

Pero en una Relación Sagrada esas cosas invariablemente salen a la superficie como el barro que se levanta al revolver el fondo de un barril. La cosa es darse cuenta de que esto no significa que estás haciendo las cosas mal (en la Relación Sagrada); significa que tal vez las estás haciendo bien. Como dijo Magdalena en el Manuscrito, el poder de la alquimia hace salir, empuja hacia afuera, la escoria. Esto puede ser fascinante cuando la escoria sale de tu compañero pero es verdaderamente horrible cuando es tu propia escoria la que se está volcando afuera.

Lo que hace sagrada a una Relación Sagrada es que es de veras una manera sagrada de ser. La raíz de la palabra sagrada (holy en inglés) en realidad significa volverse completo (whole). Así que… cuando hacemos algo que crea esta completud o integridad (en este caso psicológica) nos involucramos en un acto sagrado.

En el crisol de la seguridad, honestidad y agradecimiento mutuo, es posible forjar un nuevo yo. Este nuevo yo es psicológicamente más honesto, más consciente y más libre que su contraparte antes de entrar en la fundición de la relación. Y como el fénix que se levanta de sus propias cenizas, este yo tiene alas. Puede volar a lugares que antes sólo podía imaginar.

Hay aquí misterios y tesoros que esperan a quienes tienen el coraje de entrar en las profundidades de sí mismos y sus compañeros. No es para todos, como ya dije. Probablemente sabrás si eres candidato posible, porque lo sentirás en tu alma, en tu corazón.

Si te inicias en este camino, has de saber que no hay manual de instrucciones. Allí afuera hay muy poca guía. El sendero a la espiritualidad ha sido tradicionalmente solitario. Y en tanto los tiempos en soledad puedan ser necesarios para aquellos en Relaciones Sagradas, algo ha cambiado. Ellos consienten en transitar juntos el camino hacia la divinidad, lado a lado, a través de cielo e infierno, a través de brillantes cumbres donde todo se ve claro como cristal, y a través del oscuro valle de la muerte psicológica donde es difícil ver los propios pies uno delante del otro. Sin embargo, a través de la oscuridad del no saber, empieza a surgir una profunda fuerza primordial. Requiere un tipo inusual de sagrada trinidad – tres cosas para que cumpla con su muy sagrada tarea: seguridad mutua, honestidad psicológica y aprecio del Amado.

¡Buen viaje!

© 2013 Tom Kenyon All Rights Reserved www.tomkenyon.com

jueves, 28 de marzo de 2013

El Poder de la Mujer




En la tradición tántrica, la mujer es la iniciadora del amor; la portadora de vida desde su yoni (órgano sexual femenino) a todas las células. La mujer es la antorcha luminosa que desvela los misterios de la vida, del amor y del sexo.

La belleza de la mujer es tan venerada como su poder esotérico, por lo que la belleza física, la sensualidad, el erotismo o el ardor salvaje de la pasión son tan importantes como la dulzura, la compasividad y el servicio. La belleza es tanto externa como interna, ya que el Tantra lustra el alma de la divinidad femenina; apunta a despertar la Shakti (diosa) de cada mujer.

La mujer es la iniciadora de la sexualidad mágica y mística. Ella sabe en su inconsciente todos los secretos, por lo que sólo necesita recordarlos. La mujer debe adoptar un papel activo en el sexo; dar el poder iniciático a la relación y otorgar el poder místico al hombre. Es ella quien abre las puertas de los secretos de la sexualidad, aunque algunas Shaktis han olvidado este poder debido a la represión y a la idea de pecado que les ha trasmitido el puritanismo.

El Tantra libera y da conciencia. Como dice el Kaularahasya: 

La mujer inicia mediante el mismo yoni a través del cual nació el hombre, en una vida anterior. La mujer inicia mediante los mismos senos que alimentarios al hombre en una vida anterior. La mujer inicia con la misma boca que, en alguna ocasión, calmó al hombre. La mujer es la iniciadora suprema del Tantra.

Uno debe cerrar los ojos e imaginar toda la cadena de mujeres que han pasado por la humanidad para que la especie continúe, y rendir veneración a tan noble acto. Si observas los rostros de las mujeres contemporáneas podrás ver mujeres con potencial, otras que están apagadas, las reprimidas, las liberadas.

Cada mujer muestra en su rostro su estado interior. Así, la mujer sexualmente activa, orgásmica y mística, mostrará en su rostro alegría, será un sol radiante, tendrá fuego en su mirada, danzas en sus caderas, calor en sus manos, buena disposición para la acción y poseerá un alma meditativa.

La mujer con su diosa interior a flor de piel, tendrá ganas de danzar, de gozar, de sentir la sexualidad de forma natural a todo momento, desde las miradas hasta la penetración del lingam (órgano sexual masculino).

El yoni de una mujer es venerado desde su aspecto dador de vida y de placer sexual. La mujer tántrica es poder, danza, erotismo sexual y místico. Es a la vez el éxtasis espiritual y el goce de la piel. Desde Afrodita, la diosa del amor, Isis para los egipcios, la diosa amorosa y Suma Sacerdotisa de Babilonia, Inanna, la diosa Madre de los sumerios, Diótima, la mujer de Sócrates, María Magdalena la compañera de Jesús y tantas otras, se ha visto a la mujer como el estereotipo del servicio y la bondad, el eros y la sexualidad.

La mujer es un misterio de energías. Dice el Kama Sutra: 

La extensión del potencial amoroso de una mujer no la conoce ni siquiera aquellos que son objeto de su afecto. Esto se debe a la sutileza del amor de la mujer. Los hombres casi nunca conocen a las mujeres en su verdadero ser, tanto si las aman como si se sienten indiferentes ante ellas, tanto si les deleitan como si las abandonan, ni siquiera cuando extraen de ellas todo cuanto poseen.

El Tantra se sumerge en el misterio femenino y se impregna de su energía para conocer lo divino. Dentro de la sexualidad, la mujer adopta el papel activo y el hombre el pasivo.


Autor: Guillermo Ferrara
Extraído del Libro El Arte del Tantra

martes, 26 de marzo de 2013

Vida Sexual Espiritual



Si un hombre y una mujer se entregan a la vida sexual sólo por el mero placer animal oscurecen los colores de su aura y debilitan las fluctuaciones de la corriente. 

Muchas de las escuelas orientales de pensamiento oculto advierten repetidamente que no debe incurrirse en la mala vida sexual si se quiere progresar. Por desgracia, las traducciones occidentales, que son traducciones erróneas, afirman que el oriental carece de vida sexual en los planos espirituales. Esto es falso. El acto sexual está bien si las dos personas lo necesitan y están verdaderamente enamoradas.

En los templos indios, y también en los tibetanos, hay imágenes que los occidentales, en su ceguera, consideran eróticas, obscenas o pornográficas. No es así, y al oriental no lo perturba la contemplación de esas imágenes. 

Las ventales como son, las ven como un recuerdo de lo que puede ser. El acto sexual es la generación de la vida, es la generación de corrientes áuricas más fuertes, y las imágenes que adornan las paredes de los templos de la India y el Tíbet muestran la verdadera vida sexual y también la mala vida sexual, para que el iniciado pueda comparar las dos, porque, después de todo, ¿cómo puedes saber lo que está mal si alguien no te lo muestra, y cómo puedes hacer una cosa correctamente si alguien no te lo enseña?

 La forma errónea de la vida sexual lleva a manifestaciones desagradables, frigidez, perturbaciones nerviosas y la supresión de los mejores instintos del hombre y de la mujer, en tanto que la forma correcta de la vida sexual, para aquellos que la necesitan, lleva a un aumento en las facultades espirituales de ambos.

Autor: L. Rampa

lunes, 4 de marzo de 2013

El Llamado del Hombre y la Mujer



"El llamado más elevado de la mujer es guiar al hombre hacia su alma, de manera que pueda unirse con la Fuente. Su llamado más bajo es seducirlo, separarlo de su alma y dejarlo vagando sin dirección.




El llamado más elevado del hombre es proteger a la mujer, de manera que ella esté libre para caminar la tierra sin dañarse. Su llamado más bajo es emboscarla y forzar su entrada en la vida de una mujer."



- Proverbio Cherokee

domingo, 3 de febrero de 2013

El Águila y el Halcón



Cuenta una vieja leyenda de los indios Sioux que una vez llegaron hasta la tienda del viejo brujo de la tribu, tomados de la mano, Toro Bravo, el más valiente y honorable de los jóvenes guerreros, y Nube Alta la hija del cacique y una de las más hermosas mujeres de la tribu. 

- Nos amamos - empezó el joven.
- Y nos vamos a casar - dijo ella.
- Y nos queremos tanto que tenemos miedo. Queremos un hechizo, un conjuro, un talismán. Algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos. Que nos asegure que estaremos uno al lado del otro hasta encontrar a Manitú el día de la muerte.
- Por favor - repitieron - ¿hay algo que podamos hacer?

El viejo los miró y se emocionó de verlos tan jóvenes, tan enamorados, tan anhelantes esperando su palabra. - Hay algo...- dijo el viejo después de una larga pausa -. Pero no sé...es una tarea muy difícil y sacrificada.

- No importa - dijeron los dos-. Lo que sea - ratificó Toro Bravo.
- Bien -dijo el brujo-. Nube Alta, ¿ves el monte al norte de nuestra aldea? Deberás escalarlo sola y sin más armas que una red y tus manos, y deberás cazar el halcón más hermoso y vigoroso del monte. Si lo atrapas, deberás traerlo aquí con vida el tercer día después de la luna llena. ¿Comprendiste?
La joven asintió en silencio.

- Y tú, Toro Bravo - siguió el brujo - deberás escalar la Montaña del Trueno; cuando llegues a la cima, encontrarás la más brava de todas las águilas y, solamente con tus manos y una red, deberás atraparla sin heridas y traerla ante mi, viva, el mismo día en que vendrá Nube Alta...¡salgan ahora!.

Los jóvenes se miraron con ternura y después de una fugaz sonrisa salieron a cumplir la misión encomendada, ella hacia el norte, él hacia el sur.... El día establecido, frente a la tienda del brujo, los dos jóvenes esperaban con sendas bolsas de tela que contenían las aves solicitadas. El viejo les pidió que con mucho cuidado las sacaran de las bolsas.

Los jóvenes lo hicieron y expusieron ante la aprobación del viejo las aves cazadas. Eran verdaderamente hermosos ejemplares, sin duda lo mejor de su estirpe. - ¿Volaban alto?- preguntó el brujo. - Sí, sin duda. Como lo pediste... ¿y ahora? - preguntó el joven- ¿los mataremos y beberemos el honor de su sangre? - No - dijo el viejo-. - Los cocinaremos y comeremos el valor en su carne - propuso la joven-. - No - repitió el viejo-. Harán lo que les digo: Tomen las aves y átenlas entre sí por las patas con estas tiras de cuero... Cuando las hayan anudado, suéltenlas y que vuelen libres. El guerrero y la joven hicieron lo que se les pedía y soltaron los pájaros. El águila y el halcón intentaron levantar vuelo pero solo consiguieron revolcarse en el piso.

Unos minutos después, irritadas por la incapacidad, las aves arremetieron a picotazos entre si hasta lastimarse. Este es el aprendizaje... -Jamás olviden lo que han visto. Son ustedes como un águila y un halcón; si se atan el uno al otro, aunque lo hagan por amor, no sólo vivirán arrastrándose, sino que además, tarde o temprano, empezarán a lastimarse uno al otro. Si quieren que el amor entre ustedes perdure, VUELEN JUNTOS PERO JAMÁS ATADOS....

martes, 11 de diciembre de 2012

Conciencia Sexualidad Sagrada




Cuando una mujer hace el amor con “penes emocionales”, con penes compulsivos y egoístas, que no saben estar presentes amorosa y desinteresadamente dentro de su vientre, está acentuando la herida. El contacto con el pene de un hombre que ha sanado o que está en el camino consciente de sanación, que ha abierto su corazón, que ha integrado en él mismo la energía femenina, la energía de la Diosa, comienza, sin embargo, a purificar el vientre femenino.

El cuerpo es un símbolo y el vientre, el útero femenino, es el símbolo de la conexión con lo no manifestado, la Diosa. El vientre femenino ha sido agredido durante miles de años, por el mundo masculino y la energía metálica separada del corazón y la Madre Tierra que ha dominado nuestra civilización.

Y aún hoy sigue siendo agredido terriblemente en nuestra “avanzada” civilización. Se le agrede cuando el hombre sigue utilizándolo para descargar toda su frenética compulsividad mental, cuando tantos y tantos hombres se masturban dentro del vientre de una mujer y a eso le llaman hacer el amor. Le agrede la propia mujer cuando permite que cualquier hombre entre dentro de ella, y cuando ella misma copia los patrones sexuales masculinizantes, dirigiéndose a una sexualidad superficial (clitoridiana) y convirtiéndose en ese tipo de mujer, tan común hoy en día, que utiliza activamente la sexualidad desligada del sentimiento.

Se le agrede por supuesto en los hospitales, en el llamado “parto tecnológico” dominante hoy en día, donde tantas y tantas mujeres paren de forma antinatural y son sometidas a la atrocidad de la episiotomía y otras aberraciones médicas, en aras del la “efectividad técnica”. Se la agrede cuando se ha inventado la píldora, que destruye el ciclo femenino, o todos los otros sistemas anticonceptivos intrusivos en el cuerpo de la mujer, curiosamente siempre sistemas para la mujer, ¿porqué no para el hombre?. 

Se agrede el vientre femenino, cuando se ha hecho creer a la mujer que su regla es un trastorno, una molestia “que tiene que sufrir” y que la impide actuar en un plano de “igualdad” con el hombre. Cuando se la ha hecho separarse del momento sagrado que es la menstruación y a base de “tampax” apartarse e incluso repudiar su propia sangre. Podríamos continuar con un sin fin de agresiones más de una civilización masculina que, desde su “omnipotente” hemisferio izquierdo, ha cometido y sigue cometiendo para controlar y aplastar a la Diosa, a la cual ha temido y no ha entendido. No es de extrañar que nuestra civilización esté destruyendo la Tierra, siendo la Tierra la expresión por excelencia de la energía de la Diosa.

Es necesario que el vientre femenino sea sanado de todo el dolor, de todo el miedo y de todo el rencor, del karma colectivo, de miles de años de aplastamiento de lo femenino, de desprecio y de agresión a la Diosa.

Existen diferentes formas, y lo que podríamos llamar técnicas de sanación, que desembocan todas en tomar consciencia de la verdadera identidad, despejando todas las creencias erróneas sobre uno mismo incrustadas en nuestra mente-cuerpo. El mismo acto sexual, en la forma tántrica, es una potente forma de sanación.

La sexualidad tántrica puede ser una ayuda poderosa en el camino de sanación del vientre femenino, pues revierte el proceso de la enfermedad del desamor que inunda las células del vientre femenino. Cuando una mujer hace el amor con “penes emocionales”, con penes compulsivos y egoístas, que no saben estar presentes amorosa y desinteresadamente dentro de su vientre, está acentuando la herida. 

El contacto con el pene de un hombre que ha sanado o que está en el camino consciente de sanación  que ha abierto su corazón, que ha integrado en él mismo la energía femenina, la energía de la Diosa, comienza, sin embargo, a purificar el vientre femenino. 

Comienza a darle “nueva información”, esta vez desde la consideración, desde el amor. Por eso es muy importante para cualquier mujer en el camino de sanación consciente, ser cuidadosa en sus relaciones. No se trata de represión, de negar ahora el derecho de libertad sexual, tan arduamente conseguido; sino de una toma de consciencia de “lo que estamos haciendo”. Pasado el tiempo, tan necesario, después de siglos de locura de represión, de la liberación sexual de los hippies, estamos ahora en otro lugar, donde debemos empezar a tomar responsabilidad sobre las verdaderas consecuencias de lo que hacemos.

Autor: Yolanda Urrea

Ser Mujer



Ser mujer es la sensualidad, la intensidad, el goce de habitar un cuerpo dibujado en curvas y profundidades, que ama ser recorrido y fecundado amorosamente.

Ser mujer es mi forma de amar y crear, tomando y soltando, como la respiración.
Ser mujer es un compromiso inalterable con la vida, un agradecimiento permanente a la existencia, un gestar junto a otros: mujeres y hombres, nuevas realidades más sanas y felices para todos.

Ser mujer es no cansarme jamás de bucear en cada alma, la verdad y el amor.
Ser mujer es abrazar en círculo a mis amigas, hermanas, compañeras.
Ser mujer es abrirme como corola a los misterios sagrados.

Autor: © Germana Martin

jueves, 11 de octubre de 2012

Somos una sola alma...


 "Whatever our souls are made of, his and mine are the same" 
- Emily Bronte

domingo, 23 de septiembre de 2012

La Nueva Frecuencia del Amor


Si buscas el Amor, tira abajo todas tus creencias y olvídate de las experiencias vividas. Empieza de nuevo por donde nunca se te hubiera ocurrido que anda el Amor buscándote a ti.

El Amor es una energía que fluye libremente en todo el Universo. Hay que aprender a pedirla y tomarla desde la Fuente Ilimitada. El Amor ‘llega’ desde el Centro de Amor Universal hacia el centro interno de cada uno.

Ábrete, tira tus corazas y deja que esta maravillosa energía disuelva los sentimientos negativos de separación y soledad y logres estados de paz y bienestar ‘desde adentro y sin esfuerzos’. Nuevas formas de relacionarnos amorosamente están surgiendo en estos tiempos. En los últimos años hemos crecido mucho en la expresión de los sentimientos. Ahora, el amor se abre como un loto de mil pétalos y da múltiples posibilidades para salir de nuestras limitaciones y carencias.

¿Qué es el amor?

El amor es ENERGÍA que viene de la Energía Universal Creadora. El amor es un estado de completa felicidad, se disfruta cuando uno se abandona en el sentimiento y deja que todo fluya sin obstáculos.

Los seres se están encontrando para activar la nueva conciencia del amor y así poder sacar lo mejor de sí y crecer espiritualmente, porque el amor es el camino más genuino para el nuevo crecimiento interior. Desde el amor sin condicionamientos ni expectativas las almas están sanando viejas heridas de soledades y abandonos y están creando un estado interior más pleno y seguro.

El amor es amor y nada más, no se encadena a ningún contrato o filiación. Si deseas vivir con la persona amada, vive. Pero no pongas obstáculos en la convivencia, no exijas al otro lo que éste no tiene para dar, no le compliques la vida con reclamos. Deja que la relación fluya libremente. Respeta sus espacios, sus tiempos, sus gustos y que te respete a ti. No sientas obligaciones en ningún momento, ni sometimiento o dependencia. No calles lo que sientes, pero habla con dulzura.

Hay muchas maneras de comprometerse en las relaciones y uno cree que todo eso es amor, generalmente es dependencia emocional, necesidad de que otro llene tus vacíos y encima, los llena mal. No busques el amor afuera. Tienes que aprender a generarlo desde tu centro cardíaco, llenar tu aura, tu mente, tus palabras del amor que tomarás del Amor Universal y luego expresarlo. Todo en tu entorno vibrará en el amor y no habrá más carencias ni abandonos.

Reflexiona sobre estos aspectos: ¿Por qué cargas al amor con tantos condicionamientos?: Te amo aunque…, te amo porque…, te amo pero….El verdadero amor no es nada de todo eso. El amor es un sentimiento que fluye puro, sin distorsiones. Una cosa es convivir y compartir la vida con alguien y otra cosa es amar a alguien. Lo ideal es que se den ambas cosas juntas. Pero si no lo has logrado y convives con alguien a quien ya no amas, clarifica tu interior, acepta la realidad y no eches culpas afuera, en tu camino de evolución estaba el desamor para que ahora busques el amor, que no es sólo tener a otro, sino poder relacionarte amorosamente con TODOS.

Si en el plano humano no encuentras cómo llenar tu vacío de amor, comienza una tarea de crecimiento interior para conectar la Fuente Eterna de Amor Universal y entonces estarás vibrando también en el amor humano.

El amor está llamado a cubrir el Universo… pero mientras no nos demos cuenta que somos nosotros los que tenemos que llamar, invocar, fabricar, ese amor y luego proyectarlo… el amor no puede conocerse, no puede proyectarse, no puede operar en la humanidad… porque eso depende de nosotros y no de otras fuerzas cósmicas.

Nosotros somos antenas cósmicas para recibir información, y difundirla y entonces de esa forma poder producir mayor inquietud por conocer, que es lo que está sucediendo en esta Nueva Era.

La verdadera conciencia de amor comienza a entenderse ahora, en la medida en que salimos de todo tipo de creencias limitadoras. Los verdaderos sentimientos que restaurarán nuestra vida están fluyendo desde una dimensión superior de compresión de la vida, donde el Ser encuentra su resonancia espiritual y puede conectar el amor en su esencia pura.

Para gran parte de la humanidad, en estos momentos, el amor está mezclado con necesidades sexuales, fantasías culturales, reemplaza carencias. Depende de las creencias de cada individuo que el amor dé felicidad o produzca dolor.

Muchos ya han comprobado que con la cabeza no se ama. El sentimiento amoroso es una energía, de determinada frecuencia vibracional que se condensa en el chakra cardíaco y desde allí sale y se expresa. Quienes tienen bloqueos energéticos en el centro cardiaco no pueden expresar esta energía con facilidad y se sienten solos y angustiados. Cuando este centro vibra en una determinada frecuencia y entra en resonancia con otro ser que está en la misma frecuencia se produce un intercambio amoroso pleno. Esto puede darse una sola vez, varias veces, por mucho tiempo, por toda la vida humana. Todo depende de la capacidad para mantener esa sintonía. Es por ello que el amor no pide ni da: se expresa.

A veces encuentra resonancia y respuesta y otras veces no. Con la excusa de ‘lo hice por amor’, se esconden muchísimas formas de manipulaciones, resentimientos, necesidad de poder o de dependencia. ¡Basta de telenovelas!

Después de comprender este nuevo concepto de amor, no tiene sentido hablar de los celos ni de fidelidad. Se es fiel con uno mismo y con los propios sentimientos. Con el crecimiento interior se logra ser consecuente e íntegro con uno mismo. Sólo desde este lugar de armonía interior se puede fluir un verdadero sentimiento amoroso profundo y puro.

Este estado amoroso pleno es el que se expresa en todos los niveles de la vida, no sólo en el amor de pareja. Uno ama LA VIDA y ama a todos los seres. La fuente de amor está dentro de uno y no necesita que venga a llenarla nadie. Si has sanado tus propias heridas eres amor e irradias amor. Sólo así se entra en resonancia y se encuentra quien comparta tu frecuencia de amor. Si logras solucionar todos los mandatos adquiridos con respecto al amor, podrás enseñarle a otro cómo lograrlo también y podrá acompañarte en el camino de explorar juntos las nuevas dimensiones del amor.

Los procesos de transformación son internos y externos. Con tal celeridad se producen los acontecimientos que no hay tiempo para pensar. Estamos en las puertas de un gran cambio, inimaginable para muchos.

El planeta Tierra y nosotros VAMOS A CAMBIAR DE DIMENSIÓN. Es decir, está finalizando la 3° dimensión que es material, sólida y concreta,donde sólo existe lo que se ve, y ahora comienza a llegar a nuestra realidad oleadas de nuevas energías que corresponden a las frecuencias de la 4° y 5° dimensión, donde el tiempo real es el presente y la conciencia se expande hacia la comprensión espiritual de la vida.

Toda partícula de vida está experimentando un proceso de transformación. Los nuevos códigos se introducen en diferentes puntos del planeta y desde allí se activan, modificando nuestra historia evolutiva, tanto individual como colectiva. Esto produce un inevitable cambio de conciencia en cada ser viviente que se registra en el físico y en la mente. Es por ello que necesitamos conocer y comprender las modificaciones de nuestro mundo interno y externo.

Simplificar la vida. Liberarnos de cargas pesadas, vaciar la casa (física y mental). En aquellas cosas que ya cumplieron su función. Dejar espacio para las nuevas frecuencias de conciencia que vienen desde el Universo, son las que aportan el cambio y disuelven las viejas creencias que sirvieron hasta ahora.

Aligerar las relaciones afectivas, vincularnos por amor, no por conveniencia u obligación. Desapegarse de los dramas y crear paz, paz, paz. Soltar… todo lo que limita y angustia. A través del sentimiento pleno y el amor incondicional el ser puede conectar las energías de la 5° dimensión…



Fuente: Extracto de articulo: Estamos en las puertas de un gran cambio

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...